
Cuando hablamos de Toddlers nos referimos a infantes que tienen entre 18 meses y 3 años, que, como en cada etapa de la vida pordemos encontrar caracteristicas que los definen y que debemos tener en cuenta cuando nos relacionamos con ellos. ¿Para qué? Para saber como acercarnos a ellos y no desesperarnos en el intento.
Los Toddlers necesitan decir “no”, pues es un proceso de “auto afirmación” y solo significa una cosa: ¡necesidad de autonomía!
¡Necesitan moverse!, porque moviéndose perfeccionan sus habilidades motrices. Escalar (lo que sea), correr y transportar objetos pesados es lo más “trending” para ellos.
Necesitan explorar y descubrir el mundo al rededor de ellos. Para ayudarles, necesitamos preparar ambientes para que exploren seguros, participen en actividades de la vida diaria que impliquen sus sentidos y dejarles investigar en la naturaleza (el espíritu científico comienza aquí).
Necesitan libertad y límites! Los adultos trataremos de ser los líderes calmados que nuestros pequeños necesitan. Los límites los mantendrán a salvo, les enseñaran a respetar a los demás y el lugar que les rodea y los ayudará a convertirse en humanos responsables. Mientras que la libertad les permitirá descubrir y tener control sobre si mismos, los límites les permitirán saber que si y que no es posible.
¡Necesitan mucho Orden y Coherencia! Se lo debemos y se lo deben así mismos. Misma rutina, las cosas siempre en el mismo lugar, las mismas normas. Esto les ayuda a entender el mundo que les rodea. Ante límites que varían, niños que se enfrentan. Si tratan de cruzar los límites y los regañamos, lo volverán a intentar. Es lo que se conoce como refuerzo intermitente. Si algo va a cambiar, recuerda anticiparle y si aún así se frustra, ofrécele tu ayuda para calmarse.
Los toddlers no nos están dando una época dura, están atravesando una época dura. Pregúntate, ¿Cómo puedo ser de ayuda? Durante los primeros años de vida, la capacidad de coordinar y equilibrar la respuesta subcortical de la emoción depende de la respuesta que el cuidador le ofrece al niño. Es el adulto el que regula emocionalmente al niño, ofreciéndole herramientas de soporte, afrontamiento y estabilidad. No se trata de resolverles la vida, se trata de enseñarles a hacerlo por ellos mismos, pero con tu ayuda (al principio).
¡Son Impulsivos! Su cortex prefrontal (la parte del cerebro que aloja el autocontrol y el centro de toma de decisiones) aún se está desarrollando (y lo seguirá haciendo durante los próximos veinte años), lo que significa que debemos redirigirlos si se suben a la mesa o si le quitan un objeto a alguien de las manos, y ser pacientes si se frustran o lloran, ofreciéndoles herramientas de afrontamiento y calma.
Necesitan tiempo para procesar lo que les estamos diciendo. En lugar de repetirles constantemente que se pongan los zapatos, podemos contar hasta diez en nuestra cabeza para que puedan procesar lo que les hemos dicho.
Necesitan Comunicarse. Ellos se comunican con nosotros de muchísimas maneras y necesitan un feedback por nuestra parte. Cuando un pequeñín nos cuente algo balbuceando, escucharemos atentamente lo que nos cuenta y mostraremos interés. ¿Quién no se siente bien cuando es escuchado? A los toddlers más grandes les encanta hacer preguntas y encontrar respuestas, y esta es la oportunidad ideal para ofrecerles un vocabulario rico y variado.
Y mi parte preferida: Les encanta contribuir y sentirse parte de la familia. Suelen mostrarse mas interesados en los objetos que sus padres usan que en sus propios juguetes. Les encanta trabajar a nuestro lado cuando preparamos la comida, hacer la lavadora, prepararse para recibir visitas.
Cuando le permitimos más tiempo, preparamos las cosas para el éxito y disminuimos nuestras expectativas sobre el resultado, le enseñamos mucho a nuestro hijo pequeño sobre ser un miembro contribuyente de la familia.
Con cariño
Lucia